martes, 8 de septiembre de 2009

TU SABES MI NOMBRE


Siguiendo tus pasos en la arena, cada huella borrada por una nueva ola, un esfuerzo en conjunto con solo un ganador, un sacrificio que derroto besos, caricias y miradas, dejando abandonado lo demás, dejando todo atrás, comenzando una nueva vida mullida entre pétalos suaves de rosas, con tan solo alguna espina, que con suerte desaparecerá antes de pincharte, conquistando tu finalidad sin restricción alguna. Sensación tal vez nueva que te cautivo y te hizo enmudecer a sus pies, que seguiste triturando hasta desmenuzarlo todo ante ti.

Ahora una lluvia de algodones te guarecen y caen sobre ti, satisfecho estas de todos tus pasos, llenos de soberbia. Apenado quizás del sacrificio, un daño irrevocable. En el corazón, células con memoria interna, que no olvidaran la dejadez, el abandono causado, imposible y eterna se hace la acción de dar marcha atrás... todo esta construido y solidificado encima de unos corazones destruidos por la avaricia de las metas inalcanzables, por la codicia a ser el mejor.

Dando tus pasos por una manta de lagrimas que se desvanecen ante tus pies sin inmutar a tu conciencia, sigues paseando, incrementado el daño a cada paso que das, rematando y apisonando lagrimas de soledad, que recorren tus pies, marchándose ligeras, tal vez a un nuevo rumbo que seguir o intentado desaparecer. Gran error que en su camino dejo la vida atrás para no sentir. Admirado estarás, pero ¿podrás confiar en gentes extrañas?

SUEÑOS


De día ,de noche ..pienso en ti y no bastante con ello, también en los sueños te encuentro, sueños extraños que derrumban mi vida dentro y fuera de ellos.
Deterioran mi animo a cada paso, recuerdos de un día que no cesan de pasar.
Cuando el sol esta en la cima, sintiendo el dolor, aun puedo mandar en mi, pero la dichosa luna cubre la ciudad con su gran capa de luz celestial, es cuando mi mundo se destruye como un pequeño castillo de arena devorado por las olas, en el comienzo de la oscuridad... en mi pecho una gran presión que me oprime, que me asfixia, que no me deja seguir adelante y siempre me recuerda que en el pasado fuimos felices aunque ahora en el presente eres mi mayor tormenta.
Se oculta el sol, sale la luna, se oculta la luna, sale el sol, y yo sigo teniéndote en mi mente incrustado como mil pequeños trozos de cristal, los cuales a primera vista no están, pero surgen uno detrás de otros destapando mis recuerdos flotando a su gusto dentro de mi.
Suplico a las estrellas con lagrimas ocultas, que me liberen de este hechizo perpetuo, que mis lagrimas se lleven con ellas mi melancolía y mi pena.

¿ hasta cuando tendré que vivir con esto?